Al cumplir los cuarenta, julia abandona su trabajo como productora museográfica para convertirse en técnica de terapias asistidas con animales. en esta aventura la acompañan tres socios de cuatro patas: milú, una fox terrier, y dos labradores, thor y volka.conellos trabajará en hospitales, centros de salud mental, residencias de ancianos y prisiones. habrá alegrías y emociones, pero también tristezas, desafíos e interrogantes. las respuestas deberá buscarlas en su corazón y en la compañía de sus perros, cuya sonrisa esla mejor de las terapias.
