El hombre es como una roca y la mujer es como el agua. cuando el agua cae sobre las rocas, la roca desaparece, antes o después se convierte en arena. es ólo una cuestión de tiempo. en el primer contacto del agua con la roca, la roca es tan fuerte y el agua tan suave, que lógicamente nunca puedes imaginar que un día el agua destruirá la roca, que se disolverá en arena y el agua seguirá estando allí. esto es lo que lao tse llama el camino de la corriente de agua, la fuerza de lo femenino,todas las grandes cualidades son femeninas amor, compasión, confianza, gratitud, amabilidad todas estas cualidades tienen el aroma de lo femenino...todas estas cualidades admirables son femeninas. osho
